UNIDAD 4. Huerto escolar

Tema: Preparación del terreno

Autor: MSc. Eduardo Ordóñez Suárez
Por:
MSc. Hortensia Alfonso Rodríguez


terreno escolar
¿Qué aprenderé?

Si verdaderamente tienes intenciones de lograr un huerto o parcela productiva que sea eficiente y donde puedas obtener determinada producción beneficiosa para la alimentación es sumamente importante brindar una buena atención a los suelos o al terreno que es en definitiva donde se gana o se pierde la batalla por una buena producción.

Conocerás, de forma sencilla y amena y apoyado en imágenes, algunas indicaciones básicas que deben tenerse presente cuando de preparación del terreno de los huertos se habla.

¿Para qué me servirá?

Como ya expresamos el terreno o el suelo es prácticamente el centro de toda actividad del huerto, es donde comienza y se garantiza su producción, por lo tanto en la medida que su preparación sea de calidad se garantiza un inicio adecuado de cualquier cosecha.

Te darás cuenta que la preparación del terreno o suelo donde se pretende iniciar una cosecha es de gran importancia pues esta acción no es abrir un simple hueco en la tierra y colocar una semilla, así lo hicieron nuestros antepasados, pero de seguro, en los primeros momentos una parte significativa de las semillas no germinaban o si lo hacían no siempre las plantas lucían vigorosas, es posible que muchas plantas no llegaban a producir u otras los frutos no alcanzaban la calidad deseada por lo tanto es muy posible que en más de una ocasión la cosecha no era nada buena. El tiempo, las necesidades, la observación detallada, sistemática y la experimentación constante provocaron que se le prestara atención al suelo o terreno. ¿Piensas que si utilizamos esos antiguos métodos de siembra en un huerto podemos obtener buenas cosechas? ¿Y te has preguntado cómo se debe preparar el terreno o el suelo de nuestro huerto escolar o familiar?

Te invito a que continúes con el tema y conocerás algunas indicaciones básicas que deben tenerse presente al preparar el suelo o terreno de un huerto escolar o familiar.

Lo primero que debemos puntualizar, de forma clara y sencilla, es lo que se desea trasmitir cuando se habla de preparación del terreno.

Esta tarea consiste, en forma general, en las diferentes acciones que se acometen en el terreno para crear las condiciones favorables para lograr, de forma general, el buen desarrollo de los cultivos, o sea la germinación de las semillas, el crecimiento de las plantas y la formación de los frutos para obtener como resultado final una buena cosecha.



¿Qué nos garantiza una buena preparación del terreno?

Te invito a que observes el siguiente esquema para que tengas la respuesta correcta.

Existen un grupo de elementos que se deben tener en cuenta para lograr una buena preparación del terreno pero los invito a que conozcan los fundamentales:

Conocer el suelo que tiene el terreno del futuro huerto. Esto quiere decir que se debe saber el tipo de suelo, el grado de pendiente, su profundidad útil, su textura, etc.


Conocer los implementos que se deben utilizar, para qué se utilizan y saberlos utilizar.


Conocer las características de los cultivos que se desean cosechar ya que cada tipo de planta tiene sus características, varían las raíces, su tamaño, el fruto o parte comestible, todo esto determina la profundidad que se requiere remover y los nutrientes a incorporar.


Si te decides a fomentar un huerto consideramos que debes tener presente algunos consejos útiles para lograr una buena preparación del terreno. Estos son los siguientes:

1. La preparación del terreno es la primera tarea que debes programar. Una buena preparación del terreno garantiza una buena cosecha y una buena salud del huerto. Es imposible pensar que el cultivo comienza con la siembra de la semilla. El cultivo comienza antes, con la preparación del terreno. Esta actividad está en correspondencia con el tipo de cultivo que se realizará, las características del terreno y por su puesto de la cantidad de recursos que se poseen. Entre las primeras tareas está la eliminación de las plantas indeseables, el establecimiento o selección de las diferentes áreas del huerto y la preparación del suelo donde se realizarán las siembras. Las siembras se pueden realizar en canteros o sobre la misma tierra.

2. Se debe evitar la compactación del suelo. Sobre las áreas de siembra se debe prohibir el tránsito de personas, animales, carretillas u otros elementos que produzcan que el suelo se endurezca. Esta situación retrasa la absorción de la humedad y el aire por la tierra. Se deben establecer las áreas de tránsito para evitar este problema.

3. La siembra en canteros. Si se desarrolla la siembra en canteros se debe cumplir con las recomendaciones establecidas en cuanto a sus dimensiones y procurar proteger sus costados para evitar la pérdida del suelo por las lluvias o el regadío. Teniendo en cuenta las características del suelo este se debe enriquecer con abono orgánico. Recuerden que los canteros se deben orientar en dirección norte – sur.

canteros
4. Enriquecer los suelos con materia orgánica como principio esencial e inviolable en los huertos escolares o familiares. Los suelos sin materia orgánica son suelos pobres y no proporcionan las condiciones adecuadas para un buen crecimiento de las plantas. Esta acción se debe realizar generalmente ante cualquier cultivo. Otra forma de enriquecer los suelos es mediante la rotación de los cultivos. Sobre las formas de enriquecer los suelos estaremos hablando en otros temas.

5. Saber como remover la capa del suelo a utilizar. La profundidad debe estar en correspondencia con el tipo y características del suelo a utilizar. Los canteros se deben levantar sobre el suelo removido. El suelo que puede interesar en los huertos está alrededor de un metro.

Bibliografía:

  • La educación agropecuaria en la escuela cubana actual. Colectivo de autores. Universidad de Ciencias Pedagógicas “Félix Morales. Villa Clara, 2011.
  • El libro de la familia. Colectivo de aurtores. Edición Verde Olivo. 1991.

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