LA PROTECCIÓN Y EL ACABADO EN LOS METALES

Autor: MSc. Eduardo Ordóñez Suárez

Sobre la protección de los metales de la oxidación y corrosión ya fue tratado en la unidad referente al mantenimiento escolar no obstante se hace conveniente puntualizar algunos aspectos de esta importante actividad.

Los metales ferrosos son los que sufren con mayor agresividad las consecuencias de la oxidación y la corrosión y sobre todo si estas piezas metálicas están expuestas a la humedad.

Cuando esto sucede se debe realizar determinada protección que consiste en impedir que la humedad llegue a la superficie de la pieza. Para ello existen variadas formas y métodos y los avances tecnológicos promueven diferentes sustancias y pinturas que cumplen con este objetivo, unos más eficientes que otros.

Una forma elemental para lograr esta protección en los metales ferrosos es la siguiente:

- Eliminede la superficie metálica las zonas con oxido o corrosión. Para ello use cepillo de alambre, tela esmeril o lana de acero de acuerdo con la intensidad de la oxidación o corrosión.

- Limpie la superficie de polvo o residuos de grasa u otras impurezas.

- Aplique una mano de pintura anticorrosiva. Espere su secado según indica su fabricante.

- Aplique pintura de aceite (dos manos) esperando el secado sugerido.

Cuando la superficie de metal a proteger no puede ser pintada como algunas partes de herramientas o maquinas-herramientas se sugiere aplicar una ligera capa de aceite si la protección es temporal, si se desea proteger por largo tiempo se aconseja utilizar grasa y cubrir con papel de periódico.

Cuando del acabado de los metales se desea hablar necesariamente se tiene que mencionar la tela esmeril.

La tela esmeril es un material que está diseñado para ser utilizado sobre los metales, con la finalidad de limpiarlos de la oxidación o de obtener determinado grado de pulido. Al igual que el papel de lija su utilización debe realizarse con eficiencia para lograr el objetivo deseado.

Algunos consejos útiles para su utilización son los siguientes:

- Seleccione adecuadamente el grano a utilizar en dependencia a la tarea a realizar. Los pliegos de granos gruesos les pueden servir para la limpieza de la corrosión avanzada en piezas de hierro y acero. En el caso de los metales no ferrosos el grano debe ser preferentemente fino ya que la capa de oxidación en ellos es pequeña. Si el objetivo es el de pulir la superficie entonces debe utilizar granos finos. También se debe tener presente la dureza del metal al seleccionar el grano a utilizar.

-Utilice solamente la cantidad de esmeril necesario. Este material no se aplica con un taco sino directamente con las manos, sobre la pieza o zona deseada. Se debe procurar que la pieza esté apoyada o asegurada, esto proporciona mayor seguridad en el trabajo. No vote el esmeril utilizado, siempre nos puede ser útil.

- Si el objetivo es lograr la limpieza y un determinado grado de pulido debe realizar la operación con sumo cuidado. Debe iniciarse con un esmeril de grano fino e ir disminuyendo el grosor. Para la última etapa se pueden utilizar los esmeriles o lijas de agua las cuales proporcionan determinado pulido en las piezas de metal. Las lijas de aguas se utilizan mojando el pliego en agua y accionando sobre el metal.

-Si se desea disminuir la acción abrasiva de un pliego o pedazo de esmeril se le puede pasar una tiza para así tupirla o embotarla y se lograr una acción menos agresiva.

La clasificación de las telas esmeriles generalmente se guían por una propuesta sencilla, tanto para pliegos manuales, como para las fabricadas en rollos, en la medida que disminuye el número aumenta el grosor del grano abrasivo. Por ejemplo:para las gruesas se utiliza la número 40; las entrefinas son la 50: 60... 80; y las muy finas son la 100; 120...150, por lo tanto tenga presente estos números a la hora de solicitar un determinado pliego de tela esmeril.

Sabías que...

...todos los metales están sujetos a la corrosión aunque algunos son más resistentes que otros.

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