Autor: MSc. Eduardo Ordóñez Suárez

La rotación de los cultivos consiste en ocupar la tierra con cultivos diferentes que se suceden en el tiempo con la finalidad de mantener la fertilidad del suelo. Esta práctica se basa en que las plantas, según su familia, utilizan variados nutrientes y unos más que otros, además sus raíces tienen diferentes tamaños. Teniendo en cuenta este aspecto es que se recomienda rotar los cultivos en el mismo espacio de suelo.


Para aplicar este método se hace necesario en primer lugar conocer bien las características de cada cultivo o planta, nos referimos a conocer que nutrientes toma, nutrientes que generan o no utilizan, tamaño y desarrollo radicular, fecha de siembra y tiempo de cosecha por solo citar los de mayor importancia.

El otro aspecto de vital importancia es la realización del plan de rotación y su estricto cumplimiento.


Algunas reglas básicas para la rotación son las siguientes:


1. Cultivos de enraizamiento profundo después de los de enraizamiento superficial.

2. Siembra alternas de cultivos fijadores del nitrógeno con los extractores del nitrógeno.

3. Establecer los planes de rotación con una duración entre 5 y 7 años.

4. Abonar el suelo independientemente de la rotación.

5. Vincular la rotación con la asociación con otros cultivos.

Regresar

Comentarios


Deja un comentario