Pegamentos más utilizados. La cola caliente o de carpintero y pegamentos fríos. Modos de empleo.

El proceso del pegado de la madera cobra una gran importancia en los trabajos con la madera ya que un por ciento alto de ellos llevan esta operación como vía para lograr una unión fija. Las uniones pegadas se encuentran con mucha frecuencia en los muebles.

El proceso del pegado o el encolado de la madera se fundamenta en el fenómeno sencillo, la cola o pegamento penetra en los "poros" de cada superficie, en la que se ha untado y que conformarán la unión, al endurecerse el pegamento ambas partes quedan adheridas. La resistencia de esta unión depende de:

a) la calidad del pegamento,

b) la profundidad con que el pegamento se impregne,

c) del grosor de la capa de pegamento,

d) de la preparación de las superficies a unir,

e) de la posición de cada pieza teniendo en cuenta la disposición de las fibras,

f) del apriete a que sea sometida la unión durante el secado del pegamento y

g) del tiempo de secado del pegamento.

Por lo general existen dos tipos de pegamentos teniendo en cuenta los componentes en su fabricación, los que se obtienen a partir de procedimientos químicos como los de caseínas y resinas artificiales y los que se fabrican a partir de residuos de cueros, huesos y cartílagos de origen animal.

Los primeros son llamados también pegamentos fríos, su color varía teniendo en cuenta el procedimiento tecnológico utilizado para su fabricación. Los de caseína generalmente son blancos y al secarse se vuelven transparentes. Todos vienen en forma de líquido, con determinada viscosidad y su secado se produce al entrar en contacto con el aire, generalmente entre 3 y 10 horas. Se recomienda que cuando se utiliza estos pegamentos se lea con detenimiento las indicaciones de los fabricantes para su aplicación.

Los segundos son conocidos como la cola caliente, la cola de carpintero o cola animal, es un producto tradicional. Se comercializa en tabletas, granulado o en escamas, su color es carmelita cambiando su tonalidad teniendo en cuenta la materia prima utilizada para su fabricación. Al secarse mantiene su color característico.Cuando se utiliza este tipo de cola se recomienda que la viscosidad sea inversamente proporcional a la dureza de las maderas a encolar. Mayor dureza menos viscosa.El enemigo fundamental de este tipo de pegamento es la humedad.

Independientemente del tipo de cola que se utilice se hace necesario atender los siguientes consejos para lograr un buen pegado en la madera:

a) determinar las piezas a unir. Marcar o señalar la posición que llevará cada una de ellas en la unión, para evitar confusiones o errores irreversibles;

b) las superficies a pegar deben estar debidamente preparadas, alisadas con el cepillo, lo más planas posibles, limpias de polvos, grasas, pinturas o barnices para permitir que el pegamento se impregne de forma profunda en los poros de la madera;

c) procurar que las piezas de maderas no estén húmedas, los especialistas recomiendan que esta debe estar por debajo del 12% de humedad;

d) la película de pegamento debe ser homogénea en toda la superficie a pegar y el espesor debe ser entre 0,1 – 0,15 milímetros. Por debajo de ese rango se considera escasa y la unión no será resistente, por encima provoca que esta se derrame y se desperdicie el pegamento;

e) si la cola es caliente debe tener una temperatura entre los 18...20 º C para ser utilizada, esta temperatura permite su desplazamiento fácil por la superficie a encolar;

f) los pegamentos se deben untar con una brocha o pincel, tratando cubrir de forma uniforme toda el área seleccionada y generalmente se aplica en una sola de las dos superficies que se unirán. Terminada esta operación la brocha o pincel utilizado se debe limpiar con abundante agua y secarlos;

g) una vez untado el pegamento en las partes que formarán la unión se le debe garantizar determinada presión durante un tiempo prolongado que debe ser entre las 6 y las 12 horas.

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