El acabado y la protección de la madera. La lija y forma de aplicarla. Tintes y barnices. Aplicaciones.

La operación del acabado es de vital importancia ya que cierra el proceso constructivo y por lo tanto es la encargada de establecer la terminación del artículo. Un buen acabado debe proporcionar belleza y protección. Un buen acabado puede llevar tanto tiempo o más que el empleado para construir el articulo. Veamos algunos consejos mínimos para garantizar esta operación.

Cuando de acabado en la madera se habla no podemos dejar de mencionar el papel de lija, la cera y las pinturas como materiales gastables fundamentales. Veamos sus principales particularidades y como utilizarlos.

Lija para la madera. Este material abrasivo está diseñado para ser utilizado fundamentalmente sobre la madera y cumpliendo esta primera recomendación se logrará alargar su vida útil.Se utilizan fundamentalmente para preparar las superficies en piezas u objetos de madera para la aplicación posterior de pinturas, lacas, barnices u otros materiales semejantes.

El papel de lijaes un material abrasivo con base flexible y que se obtiene pegando, sobre esta base (papel o tela), pequeñas partículas de material abrasivo. Los materiales abrasivos pueden ser naturales o artificiales y deben tener la característica de ser duros y cortantes. Se comercializan generalmente en pliegos de 200 x 300 milímetros o en rollos.El papel de lija se clasifica de acuerdo con el grueso del grano abrasivo que se utilizó en su confección.

Para poder identificarlo se utiliza una numeración que tiene sus reglas y que generalmente se presenta de la siguiente forma en las lijas para la madera:

a) se identifican con doble ceros (0-0) las consideradas muy finas;

b) las entrefinas se identifican en forma ascendente como 0; ½; 1; 1½; 2; 2½; 3; y 3½ ;

c) las muy gruesa por encima del 3½.

Otra clasificación que se puede encontrar es la siguiente:

a) para las gruesas se utiliza la número 40;

b) las entrefinas son la 50: 60... 80;

c) las muy finas son la 100; 120...150

Algunos consejos necesarios para su utilización son los siguientes:

1. Seleccione adecuadamente el grano a utilizar en dependencia a la tarea a realizar. Una lija gruesa logra desbastar con relativa facilidad la madera independientemente de su dureza. Una lija fina ayuda a lograr un buen acabado en la superficie sin dejar marcas de su trabajo.

2. Antes de lijar una superficie de madera alise la superficie otra herramienta. La lija no debe utilizarse para dar forma o rectificar desniveles, la lija es un material para lograr el acabado. Tape los agujeros o grietas con cera o masilla aunque también se pueden utilizar materiales producidos especialmente para esa acción.

3. El lijado a mano debe realizarse con la ayuda de tacos de madera y sobre todo cuando las superficies son relativamente grandes.

4. El lijado debe realizarse en el sentido de las fibras de la madera, hacerlo de otra forma puede provocar marcas difíciles de erradicar.

5. El lijado se comienza con un grano determinado y se va disminuyendo su grosor hasta lograr que la operación nos deje una superficie prácticamente pulida.

6. Durante el lijado se debe mantener una presión constante, tratar de aplicar los mismos pases a toda la superficie y se recomienda sacudir la lija cada cierto tiempo para evitar que se tupa.

7. No se debe lijar la madera si se encuentra húmeda.

8. En caso de tener que utilizar la lija después de la aplicación de tintes, lacas, pinturas o barnices se debe esperan por el secado total de estas aplicaciones.

Tintes y barnices. Aplicaciones.

A diario se hace necesario, durante la confección o reparación de un artículo de madera, recurrir a los tintes para poder imitar color, tonalidad y vetas con la finalidad de elevar su presencia o de enmascarar la reparación pues no siempre se tiene la madera ideal.

Los tintes son preparados que pueden tener su origen industrial o pueden ser confeccionados en los hogares y que son conocidos como los "caseros". Los del primer grupo se comercializan en tiendas especializadas y siempre están acompañados de las instrucciones para su utilización, los segundo, como ya se dijo, son confeccionados de forma artesanal y se logran resultados satisfactorios. En ambos casos, para su obtención se realizan distintas mezclas de pinturas, polvos colorantes, sustancias químicas o de origen vegetal, etc. y que sean solubles en agua, alcohol, gasolina, aguarrás u otro líquido que pueda ser utilizado sin que perjudique la madera.

Antes de utilizar los tintes o barnices se debe preparar debidamente la superficie de la madera. No debe quedar marcas, irregularidades, grietas u orificios ya que todos se destacarán después de ser aplicados.

Después de una primera mano de los tintes y pasado el tiempo de secado total se le debe aplicar una mano de lija bien fina para eliminar las irregularidades que pueda haber provocado el tinte. Siempre que se aplique un tinte se debe cubrir con laca o barniz teniendo en cuenta que estos sean naturales o trasparentes y así se logra mantener el color del tinte.

Cuando se utilizan tintes caseros se debe tener el cuidado de realizar pruebas previas para certificar el color o tonalidad que nos puede proporcionar ya que su eficacia puede variar teniendo en cuenta sus componentes, su concentración y el tipo de madera.

Veamos un ejemplo de tinte casero:

Color caramelo. Mezclar una solución de un 30% de vinagre en agua y sumergir en ella limallas de hierros, puntillas o piezas de hierro bajo los efectos de la corrosión y se espera entre 10 y 15 días, la tonalidad varía teniendo en cuenta las proporciones de sus componentes. Este preparado debe estar en un envase de cristal o plástico.

Los barnices, lacas o pinturas industriales se deben aplicar en superficies lijadas adecuadamente y libres de partículas o humedad. Para su aplicación es fundamental seguir las indicaciones que brinda sus fabricantes. Generalmente se deben aplicar mas de una mano y esperar determinado tiempo entre una y la otra.

Estos materiales se pueden aplicar con diferentes procedimientos que los hacen más eficientes pero el que se utiliza con mayor frecuencia y que no esta descartado es el que emplea las brochas o pinceles.

Se trabaja con barniz siempre que sea necesario cubrir superficies de madera nueva a la que no se quiere dar color y protegerlas. También permite obtener una terminación mate, semi-mate o con brillo a superficies previamente pintadas o incluso dar vida a una madera desgastada por el paso del tiempo.

Algunas recomendaciones para su utilización son las siguientes:

a) Cumpla rigurosamente las indicaciones del fabricante.

b) Seleccione la brocha o pincel de forma adecuada teniendo en cuenta la superficie a pintar.

c) Escoja el tipo de barniz a utilizar teniendo en cuenta su intención recordando que existen barnices brillantes, mate, de color y otros tipos.

d) Garantice, previamente, una superficie bien lijada, limpia de polvo o impurezas y seca.

e) Unte la primera capa y espere el, tiempo dado en las instrucciones del fabricante. Trate de aplicar una capa homogénea barriendo la superficie en un sentido determinado.

f) Pasado el tiempo de secado aplique una mano de lija muy fina, limpie la superficie y unte la segunda mano.

Generalmente los barnices y pinturas se aplican con brochas y por su amplia utilización las podemos encontrar de diferentes formas y tamaños. Pueden ser planas de diferentes anchos y grosores y redondas de diferentes diámetros. Se pueden diferenciar también por el material utilizado en sus cerdas o pelos. Teniendo en cuenta el trabajo a realizar se selecciona la brocha pues no es igual pintar una superficie con barniz que aplicar un pegamento y en ambos caso se utilizan las brochas.

Una vez terminado el trabajo con una brocha se deben limpiar correctamente, esta acción le alarga su vida útil y por lo tanto la mantiene en buen estado. Veamos algunos consejos útiles:

1. Si se trabajo con pinturas de agua, acetato o colas no espere que se seque, lávela inmediatamente con abundante agua y jabón de lavar.

2. Si se utilizo barnices o pinturas sintéticas cumpla con las indicaciones sobre diluentes del fabricante. El aguarrás puede ser útil en estos casos o en su ausencia utilice una disolución al 50% de gasolina con petróleo. Posteriormente se recomienda usar agua con jabón.

3. Una vez que se limpian deben guardarse suspendidas aprovechando el orificio del mango. Si no existe sugiero agregarlo. Se sugiere, una vez que se han limpiado, utilizar una banda elástica para los pelos o cerdas no se abran. Otros sugieren envolver las cerdas con una tira de papel periódico.

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