¿Cómo se debe desarrollar esta asignatura en las escuelas?

Autor: MSc. Eduardo Ordóñez Suárez

Por: MSc.Hortensia Alfonso Rodríguez

Este aspecto es de vital importancia. No pretendemos que ustedes se conviertan en profesores o asesores de la asignatura, pero sí que conozcan de forma general cómo se debe desarrollar en las escuelas, la acción del docente y la actividad del alumno. Conociendo estos aspectos, de forma general, la familia puede ejercer su ayuda y entre ambos lograr resultados superiores en la formación de nuestros niños.

Un primer aspecto importante que se debe conocer es que, como ya mencionamos, la Educación Laboral es una asignatura eminentemente práctica, el hilo conductor de la mayoría de sus clases debe ser la confección de un artículo determinado o la realización de una actividad práctica. A partir de haberse determinado qué se va ha realizar el docente comienza a introducir los conocimientos. Entiéndase por conocimientos un grupo de acciones como pueden las siguientes:

- Forma y dimensiones del artículo. Su representación.

- Materiales a utilizar. Características. Su justificación.

- Medios de trabajo a utilizar. Uso, manipulación y cuidados.

- Planificación y organización del trabajo.

- Orden lógico de las operaciones.

- Normas de seguridad e higiene.

- Organización del puesto de trabajo.

Hemos reflejado los acciones más significativas, por su puesto que no son todas, pero sí las que no deben estar ausentes durante la clase de Educación Laboral. Fíjense bien como mediante el cumplimiento de cada una de estas acciones el alumno esta recibiendo una carga de contenido, de conocimientos, tal como explicamos, cada acción que se realiza cumple sus objetivos, cada acción debe llevar contenidos, en cada acción el alumno se debe apropiar de conocimientos.

Es el docente el que debe analizar con sus alumnos la función del artículo a construir, que material se utilizará, por qué este y no otro, las características del material propuesto, sus ventajas, cuáles medios se utilizarán, cómo se utilizan estos medios de trabajo y el orden adecuado y por su puesto realizar las demostraciones necesarias que enseñen su manipulación correcta.

Como único puede el docente comprobar que lo analizado y discutido ha sido asimilado por sus alumnos es controlando la ejecución de las operaciones durante la confección del artículo o la actividad práctica, viendo a los alumnos trabajando, aplicando los conocimientos. Este es el momento donde el docente observa cómo sus alumnos utilizan los materiales y los medios de trabajo, es el momento para corregir errores, dar indicaciones, comprobar la aplicación de los conocimientos y propiciar el desarrollo de las habilidades manuales. De ahí la importancia de que las actividades prácticas se desarrollen en la escuela bajo la tutela y observación del docente.

Todos estos aspectos justifican por sí solo la indicación establecida de que las actividades prácticas se deben desarrollar en las escuelas, independientemente de las dificultades materiales que puedan existir.

Hasta aquí hemos hablado de determinadas razones “académicas puras” relacionadas con la adquisición de los conocimientos. ¿Y que sucede en lo formativo cuando se incumple con la indicación establecida de que la confección de los artículos o actividades prácticas se debe realizar en las escuelas bajo la tutela del docente?

En lo formativo la cuestión es más delicada porque estamos hablando de la formación de valores, estamos hablando de enseñar actuaciones correctas, de encausar juicios correctos, estamos hablando de actuar de forma positiva ante la vida, recuerden que nuestro deber es formar a nuestros alumnos integralmente, que sean capaces no solo de apropiarse de los conocimientos sino que también puedan realizar juicios acertados, demostrar amor por el trabajo, sentir satisfacción por la labor que realizan, apropiarse de diversos valores como la honestidad, la honradez, la responsabilidad, el compañerismo y el patriotismo entre quizás los más conocidos.

Si estamos de acuerdo con lo planteado hasta el momento varias interrogantes me vienen a la mente:

  • - ¿Es posible que logremos que nuestros alumnos se apropien de los conocimientos realizando las actividades prácticas en la casa?
  • - ¿Y si esas actividades se las realiza algún familiar el alumno está aprendiendo?
  • - ¿Y la calificación al trabajo realizado es conseguida o lograda por el alumno? ¿Obtuvo la calificación con sus conocimientos?
  • - ¿Conociendo el niño, el familiar y posiblemente hasta el propio docente que el trabajo práctico no fue realizado por el estudiante que valores estamos fomentando? ¿A quién engañamos?
  • - ¿Cómo formamos la honestidad en nuestros niños si él esta consciente de que obtendrá posiblemente una buena calificación de algo que él no realizó?
  • - ¿Si hemos planteado que el alumno debe de apropiarse de los conocimientos durante la realización de las actividades prácticas, entonces que sucede? ¿Se apropió de los conocimientos? ¿Qué aprendió?

Podemos seguir relacionando otro grupo de interrogantes que sus respuestas serían muy interesantes para poder determinar hasta que punto la solo actuación, tal vez indiferente y sencilla pero sumamente negativa, de permitir que los alumnos realicen las actividades prácticas en sus hogares en la que participan con pleno conocimiento los docentes, familiares y alumnos lejos de ayudarlos a conseguir una calificación aprobatoria los estamos deformando, estamos creando patrones negativos en nuestros alumnos, con la complicidad de todos, por lo tanto no los estamos ayudando ni en el orden académico y mucho menos en el formativo. Esta acción es sumamente negativa y lo triste es que sus resultados no son inmediatos, florecen en años posteriores en modos de actuación ante determinadas problemáticas en la vida, cuando ya son adolecentes, jóvenes, adultos y es entonces cuando nos preguntamos ¿Por qué actúan así?

Bibliografía

  • La Educación Laboral en Cuba. Fundamentos y alternativas metodológicas. Colectivo de autores. Editorial Pueblo y Educación. 2002.
  • La formación laboral en la escuela cubana. Experiencias y resultados. Curso 20. Pedagogía 2011.Dr.C. Julio Cerezal Mezquita y otros. Edición Educación Cubana.
  • ¿Se trabaja en las clases de Educación Laboral? Ing. Julio Cerezal Mezquita y otros. Editorial Pueblo y Educación.

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