Unidad 1

Mantenimiento escolar.

Por: MsC. Eduardo Ordóñez Suárez

1. Características de puertas y ventanas, sus herrajes y su mantenimiento. Puntos vulnerables de estos medios.

Las puertas y ventanas no solo están presentes en las escuelas, también las tenemos en nuestros hogares y cocerlas sería de gran utilidad para brindarle el mantenimiento que les permita funcionar adecuadamente y alargar su vida útil.

Generalmente las puertas y ventanas se fabrican de metales o de madera aunque en otras ocasiones existen combinaciones de estos materiales y otros como el plástico y los cristales. Independientemente de los materiales veamos algunos cuidados que deben tenerse, de forma general con las puertas y las ventanas.

1. Lubrique sistemáticamente los herrajes (bisagras, pestillos, cierres). Si las puertas y ventanas están expuestas a las inclemencias del clima la lubricación debe ser más seguida.

2. Píntelas para protegerlas. Las interiores al menos cada 3 – 4 años y las exteriores cada dos años. Las pinturas deben responder a la ubicación de las puertas y las ventanas. Sin son de metales ferrosos deben limpiarse bien y cubrir con pintura antioxidante antes de la pintura final.

3. Evite los golpes de cierre motivados por un mal uso o por golpes de aire. Estos golpes producen desajustes y rajaduras en las paredes.

4. Lubrique las partes móviles de las persianas por lo menos dos veces al año independientemente del material de fabricación.

Veamos algunos consejos útiles relacionados con las puertas y las ventanas.

Tanto las puertas como algunos tipos de ventanas utilizan las bisagras como herrajes que les permiten determinado movimiento para que se puedan abrir y cerrar con relativa facilidad. Se debe comenzar explicando que las bisagras se colocan distribuidas de forma uniforme, generalmente se utilizan dos o tres juegos por piezas y esto está en dependencia del tamaño de la puerta o la ventana. Por ejemplo en las puertas normales de viviendas, ya sean interiores o para exteriores, debido a su altura, se colocan tres bisagras de 90 mm (3½ pulgadas), una en el centro y las otras dos a 150 – 200 mm de sus extremos. Los pasos para colocar las bisagras los podemos resumir de la forma siguiente:

- Seleccionada la bisagra a utilizar y determinado el lugar que ocupará sobreponga una de sus hojas sobre el canto de la pieza según se indica en el paso No.1

- Con un lápiz afilado trace el contorno de la hoja de la bisagra, retire la hoja y refuerce el trazo con una punta de trazar. Con la ayuda de una regla trace la profundidad de la caja para la bisagra que debe ser igual al grosor de esta. (Paso 2).

- Los pasos No 3 y 4 ilustran como realizar el rebajo con la ayuda de una trincha. Recuerde que primero se debe marcar y profundizar el contorno con la trincha, después se ejecuta un pequeño bisel de desbaste y finalmente se alcanza la profundidad definitiva. Esta operación se debe realizar teniendo en cuenta siempre el sentido de dirección de la fibra de la madera.

- Finalmente se coloca la bisagra en su lugar, se rectifica cualquier error y se fija a la pieza de madera. La fijación se realiza con tornillos tirafondos con cabeza plana avellanada y su diámetro y tamaño deben de estar en correspondencia con el tamaño de la bisagra y el Ø de sus agujeros. Si la madera es dura o semidura se aconseja realizar una perforación inicial con una broca para ayudar a la penetración de los tornillos.

Otro fenómeno muy frecuente es que las puertas pierdan su ajuste y comiencen a rozar en el piso. Esto sucede producto de varias causas: han perdido su escuadra, se le han aflojado las bisagras, la madera se ha hinchado por la humedad o se le han incrustado suciedades.

En primer lugar se debe tener bien claro el diagnóstico para poder ejecutar la reparación. Una vez realizada la defectación se busca la posible solución.

Si la madera se ha hinchado por la humedad o se le incrustaron suciedades se puede proceder como se muestra en la figura.

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