Cambio de zapatillas

En que vivienda en un momento determinado no ha existido una llave o pila goteando o una válvula de entrada que no cierra herméticamente.

En primer lugar el problema que enfrenta la humanidad con la escasez de agua potable es verdaderamente serio. El 97% del agua de nuestro planeta está en los océanos y el 3% es de agua dulce (ríos, lagunas, pozos, etc.). Basta con decir que los científicos, a finales del siglo pasado, planteaban que solo el 0,008% del agua dulce está disponible para el consumo humano. Como ven existe una gran razón para evitar que se desperdicie el agua.

Pero conociendo solamente el problema este no se resuelve. Se debe accionar sobre los problemas que provocan que el agua se desperdicie y así evitando que una llave o pila gotee se está contribuyendo a que ese 3% dure un poquito más.

Lo primero que se debe conocer es el principio de trabajo de los elementos tradicionales de plomería que más abundan en las viviendas y que controlan el flujo el agua y que son las llaves de paso, las válvulas de entradas y las pilas.

Las pilas o llaves conocidas también como grifos o plumas es uno de las piezas de las instalaciones hidráulicas de una vivienda por donde se desperdicia la mayor cantidad de agua. Recuerden que el agua que sale por una pila se utiliza para lavarse los dientes, las manos o la cara, para afeitarse, para fregar, cocinar, lavar, baldear, y no se sabe cuantas cosas más. Este elemento se utiliza con mucha frecuencia y es por eso que se deteriora constantemente.

Su principio de trabajo es igual a de la llave de paso, o sea que al manipular el elemento 3 se acciona la zapatilla (5) que es la que deja pasar o no al agua.

Cuando es la zapatilla la que se deteriora se sustituye de forma parecida: se zafa la tuerca (2), se extrae el vástago y en su extremo se sustituye la zapatilla por una de confección industrial o casera. Para armar se procede de forma inversa.

Tomado de: Trabajos en casa de Eduardo Ordóñez Suárez

Comentarios


Deja un comentario